Qué es el interés compuesto
Con interés simple solo ganas intereses sobre el dinero que pusiste. Con interés compuesto, los intereses que generas se suman al capital y, a partir de ese momento, también producen intereses. El efecto es pequeño al principio y enorme con los años: por eso el tiempo importa más que la cantidad.
Un ejemplo con números
Si empiezas con 3.000 € y añades 150 € al mes durante 20 años a un 5 % anual, aportas 39.000 € de tu bolsillo y terminas con casi 69.000 €. Unos 30.000 € salen solo de los intereses, y la mayor parte se genera en los últimos años.
Prueba a cambiar el plazo a 30 años sin tocar nada más: el capital final pasa de casi 69.000 € a unos 135.000 €, con solo 18.000 € más de aportaciones.
Cómo calcula esta herramienta
- Convierte la rentabilidad anual en su equivalente mensual: (1 + r)1/12 − 1. Así, un 5 % anual es exactamente un 5 % al cabo del año, aunque se capitalice cada mes.
- Cada mes, el saldo crece con ese interés y después se suma tu aportación.
- Si indicas inflación, divide el resultado final entre (1 + inflación)años para mostrarlo en euros de hoy.
Tres ideas para sacarle partido
- Empieza pronto, aunque sea con poco. Diez años más de plazo suelen pesar más que duplicar la aportación.
- Vigila las comisiones. Un 1,5 % anual de comisión parece poco, pero a 30 años puede comerse una parte muy grande del resultado.
- Automatiza la aportación con una transferencia periódica el día que cobras, para no depender de la fuerza de voluntad.